ECOMUSEU DE LA VALL DE VERNISSA: UN PROYECTO PIONERO EN LA COMARCA

La pasada semana el Grupo Activa’t de Turismo tuvo la primera toma de contacto con un proyecto pionero e incipiente en la subcomarca de la Vall de Vernissa: el Ecomuseu Vernissa Viu.

Texto y fotos: Pilar Alejandre

Proyecto Activa’t Turismo – Mayo 2009

Llegamos temprano a Almiserà. En la plaza de l’Església nos esperan Rebeca y Ana, diplomada en turismo y veterinaria, respectivamente. Amables nos acompañan con su vehículo hasta la Finca el Racó del Pi, donde, desde hace tres años, el Col.lectiuSin título-1 Vall de Vernissa viene desarrollando un proyecto de ecomuseu.

Una vez que llegamos a nuestro destino, nos encontramos con un paraje tranquilo, aislado de la civilización a pesar de su cercanía al pueblo. Por el camino hacia la casa, Rebeca Pascual, nos habla de su labor como coordinadora técnica del Ecomuseu Vernissa Viu y de cómo nació esta iniciativa.

 Hace un año se firmó un acuerdo de custodia del territorio entre los representantes de la asociación de agricultura ecológica Nerolí, la propietaria de la finca del Racó del Pi y el propio ecomuseu, con el que se comprometían a llevar a cabo un cultivo ecológico en sus 4,5 hectáreas.

Tanto la propietaria como la asociación encargada del cultivo y mantenimiento, se han comprometido bajo la modalidad de “contrato agrario de custodia” a cumplir una serie de aspectos para poder percibir una compensación económica de 12.000 euros repartidos en dos años. Entre estos compromisos se encuentran la reutilización de restos orgánicos como abono, la no utilización de productos transgénicos, el uso de variedades tradicionales de huerto y la rotación de cultivos.

En nuestra visita pudimos ver un bancal destinado a cultivos de secano (olivo, vid, almendros) y otro a hortalizas y verduras.

Durante el año, son seis personas las que conviven y llevan a cabo esta labor dura pero gratificante, pero el verano pasado recibieron la ayuda de voluntarios financiados por la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). El proyecto también ha contado con el patrocinio de la Obra Social de la Caixa. Estos jóvenes tratan de impulsar los cultivos típicos valencianos al tiempo que optan por la protección del entorno. Asimismo, entre sus objetivos está habilitar itinerarios y paseos para dar a conocer su comarca y velar por la conservación de árboles singulares de la zona. Sin duda, la existencia de este Ecomuseu es de gran importancia para los escolares de la Vall de Vernissa y de toda La Safor, que contarán con la oportunidad de poder contemplar por sí mismos cómo crecen los alimentos que forman parte diariamente de su dieta.

Si entráis en la página web del colectivo (www.vernissaviu.org), podéis encontrar más información y opiniones como éstas: “Es una buena opción para el desarrollo sostenible de un territorio“, “una manera inteligente de preservar unos paisajes y costumbres arraigadas a la tierra”.

De momento, ya se están autoabasteciendo de los productos que cultivan en el Racó del Pí, aunque según nos comenta Pere, uno de los jóvenes que allí trabaja, como sólo comen los productos de temporada, su dieta suele ser algo monótona, aunque no echan de menos la carne, a pesar de no ser vegetarianos.

Además de como alimento, la venta de sus cosechas les sirve para sufragar gastos, ya que apenas cuentan con aportaciones económicas institucionales.

Una vez al mes suelen ir a vender sus productos ecológicos a una población del Pirineo leridano, ya que hasta ahora en Valencia y, concretamente, en La Safor, no parece que tengan mucha salida, debido a su precio. Y es que todo el proceso que sigue un cultivo ecológico hace que a la hora de venderlos se encarezcan.

Los miembros de Nerolí no utilizan plaguicidas. Por el contrario, usan otros cultivos a modo de “barreras naturales” para que las plagas no accedan a sus cosechas. También pueden llegar a crear productos antiplaga a base de ortiga y otras plantas.

Por otro lado, la humedad la retienen en la tierra poniendo paja encima. De este modo evitan las malas hierbas alrededor, al tiempo que reducen el consumo de agua.

La naranja es hasta ahora el producto más vendido, debido a que el clima de Lérida no es propicio para su cultivo.

Desde que empezaron cuentan con el apoyo de otro ecomuseu hermano, el de Les Valls d’Àneu (www.ecomuseu.com) en la comarca leridana Pallars Sobirá, con el que ya han tenido reuniones para establecer acuerdos de colaboración y poder llevar a cabo proyectos concretos e intercambio de jóvenes.

De momento, mediante la publicación de la revista “La Falzia, la veu dels pobles silenciosos” (tres veces al año) y el libro “La Vall de Vernissa. A propòsit d’un ecomuseu”, están dando a conocer su trabajo.

Queda mucho camino por recorrer en esta andanza ecológica y muchos pasos hasta llegar a las conciencias de las gentes, pero no cabe duda de que, con este proyecto pionero, en Almiserà se ha abierto una vía más para poder proteger el entorno de la Vall del Vernissa. Un ejemplo que debería cundir en otras poblaciones con el propósito de velar y dar a conocer su patrimonio natural.

 Pilar Alejandre – PROYECTO ACTIVA’T 

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