(Article d’Eva Batalla, a El País)

Un colectivo ofrece apoyo a los agricultores para preservar sus tierras

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El Col.lectiu Vall de Vernissa, una organización cívica preocupada por la conservación del patrimonio natural y paisajístico de las tierras que riegan el río Vernissa a su paso por el interior de la comarca de La Safor (Valencia), ha iniciado con éxito un programa dirigido a ofrecer a los propietarios de tierras agrícolas y forestales en la zona alternativas de financiación económica que les permita conservar sus tierras.

La agrupación, que integran actualmente medio centenar de socios, hace de puente entre los dueños de los terrenos y una serie de empresas inversoras, y proponen medidas que eviten a los propietarios desprenderse de los terrenos ante las presiones económicas y sociales que plantean los nuevos planes urbanísticos. Las ayudas van destinadas a preservar pinadas, a posibilitar plantaciones ecológicas alternativas en tierras de huerta, o la conservación de bienes culturales, como antiguos molinos.

El proyecto, explica uno de sus promotores Jordi Puig, se fundamenta en la implicación social y empresarial y contempla además promover un modelo de turismo sostenible a través de la creación en este espacio territorial de un ecomuseu viu. El programa desarrollado por el Col.lectiu Vall del Vernissa ha sido reconocido con el Premi Margalló, que con carácter bianual concede el Centre Excursionista de València (CEV). El jurado del galardón reconoció el trabajo Catàleg de custòdia de l’ecomuseu viu de la Vall de Vernissa, elaborado y coordinado por Jordi Puig, Xavi Ródenas y Rebeca Pascual, que ofrece mecanismos para la restauración de bienes culturales, etnológicos y naturales.

El entorno del Vernissa, explica Xavi Ródenas, mantiene una fisonomía musulmana, con más de mil años de historia, pero su estructura “se ha visto rota” por infraestructuras como la autovía de El Morquí, construida con la “excusa” de vertebrar las Comarcas Centrales y que se ha convertido en una barrera física que divide en dos el valle. Además, en la zona están previstos varios planes urbanísticos, acompañados de campos de golf que varios ayuntamientos defienden en el valle. El cauce fluvial del Vernissa, que conserva su recorrido ecológico, la Serra Grossa, los vergeles en los barrancos, tres castillos declarados BIC y el monasterio de Sant Jeroni de Cotalba hacen de la zona un atractivo turístico y una excusa suficientemente justificada para defender la preservación de este espacio territorial.

El colectivo se ocupa de la búsqueda de financiación para el mantenimiento de los terrenos. El proyecto cuenta con el apoyo económico de la Obra Social de La Caixa, el aval de diversas asociaciones, de la Universitat de València y la Universidad Politécnica de Valencia, entidades públicas, medioambientales y culturales como el CEIC Alfons el Vell.

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